Para enseñar el catolicismo tienes que ser hipócrita

Viene en El Mundo esto:
El aval dado por el Tribunal Constitucional a los obispos para que puedan elegir o despedir a los docentes de Religión en base a su conducta ha generado una cadena de reacciones en sentidos opuestos. Desde la indignación de la principal afectada, una profesora canaria despedida por mantener otra relación tras su divorcio, pasando por la petición de una asociación de este colectivo y de sindicatos de la supresión de los acuerdos con la Iglesia, hasta la congratulación de otra organización por el fallo del Tribunal.
Lo que no me explico es el afán de algunos en, no formar parte ya, sino encima a aventurarse a enseñar una religión que apesta a kilómetros a corrupción y podredumbre. Vamos, que o el catolicismo es lo que es, una mezcla de evangelio y mentiras inventadas, llámense dogmas o bien deberá ser lo que alguna parte de la sociedad le parezca y convenga. Si fuera esto último lo entendería más.
No quiero entrar en lo que piense de la decisión del Tribunal Constitucional, que siendo tan humanos como los que se inventaron los evangelios, pueden errar, ni tampoco lo que opine la iglesia, que me importa llanamente un sorullo, sino en esa obsesión por enseñar algo tan sucio como es una iglesia llena de mentiras, corrupta, simpatizante del fascismo, cueva de áspides, "metomentodo" y colmada de obsesos reprimidos sexuales.Mi deseo sería que huyérais en lugar de acercaros, no hay confianza en algo así

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