14 ago. 2007

Jesús de la Mancha y Pedro Panza

Ayer, en al autobús, un paisano de mi pueblo (Evangélico), me sacó el tema de la Biblia, y resumidamente me venía a decir que al mundo le hace falta eso, la "Palabra de Dios". Yo, como soy tan discreto y respeto toda creencia religiosa (¡), le contesté que la Biblia para mí tenía más o menos la misma credibilidad y seriedad que Don Quijote de la Mancha. Aquello no era un hombre...por los berridos que lanzaba, más bien era similar a algún rumiante en celo. Llamó toda la atención de la gente que iba en el bus y lo más bonito y bello que me llamó fué "materialista".
Un par de días antes, él mismo quiso "colgarse un chicle" al decirme que su labor, dentro de la iglesia evangélica, era la de unir esa creencia a la católica. Cuando me pidió mi opinión, le dije que estaba perdiendo el tiempo en una labor a todas vistas inútil. Me pasé, cierto, porque cada cual pierde el tiempo en lo que le plazca. Pero la cosa subió de tono cuando le cuestioné que quien iba a ceder más; osea, si la iglesia católica estaba dispuesta a olvidar sus dogmas, la cuasi divinidad de Maria, su idolatría y la infalibilidad del Papa, o bien si la protestante iba a aceptar a María como los católicos, a aceptar los dogmas y al Papa como supremo de la iglesia. Bueno, después de cambiar su tez en mil colores, y como el autobús esta llegando a la parada, me dijo:_Pedro, no abuses de tu sabiduría bíblica.
Hoy me ha visto, y al darse cuenta que yo estaba atrás, él se quedó delante.
Estuve por acercarme y decirle que propusiera en la iglesia evangélica que se cambiara la adoración a María por Dulcinea del Toboso, al crucificado por Don Quijote, y al apóstol Pedro por Sancho Panza, y los católicos cambiar al Papa Ratzinger por King Africa, pero..¡cachis, otra vez la parada¡